Es contraintuitivo. Pero muchas veces para lograr algo es necesario entender que NO hacer. Qué es lo que te detiene, lo que te frena.

Ayer en el arranque de un proyecto muy emocionante, mencionaban que “romper tu palabra” o sea, no hacer lo que dices que vas a hacer, es el mayor retractor de tu autoconfianza. El ejemplo era: si un amigo te dice que irán a tomar un café el martes y te deja plantado, te llama para agendar el miércoles y te vuelve a plantar… cuando te llame para acordar hacerlo el viernes, ¿le vas a creer? ¿Va a tener algún tipo de credibilidad contigo? Claro que no. Te ha quedado obvio entender por sus acciones que ese café no era importante para él.

Lo mismo sucede con uno…. Si fallas a tu palabra suficientes veces, dejarás de creer en ti. Dejarás de sentirte capaz. Se verá reflejado poco a poco en tu vida. Y ese es el problema, sucede tan poco a poco que no notamos cuando ya se completó la decepción. Cuando ya se vuelve un estilo de vida.